Soldador: Llama
A Hubert Brahm le apasionaba su oficio… hasta que el metal corrompido con el que trabajaba, procedente de la Incursión, acabó por distorsionarle el cerebro. Ahora lo que le apasiona es integrar cazadores, así como el metal, en sus retorcidas creaciones para luchar contra las visiones que sufre por la corrupción y que inundan su mente.