Ronin

Inuta Bakin acababa de formalizar su juramento de lealtad cuando el shogunato Tokugawa cayó derrocado. Sin un amo, ha vagado más lejos que la mayor parte de los ronin, en busca del poder para vengarse. Al ser un tradicionalista, viste y combate con un estilo que transporta siglos atrás. Su maliciosa máscara de demonio ha sido la última visión de muchos en la Caza.