La Espinosa
Orgullosa hasta decir basta, Marsha Colm, la Espinosa, se congració con el Reptiliano y empezó a convertir en dólares la piel ganada con tanto esfuerzo. Su talento para vestir estaba a la altura de su crueldad, lo cual le garantizaba el éxito con cierta clientela... en cuestiones que iban mucho más allá de la costura.