La Emperatriz
El amor por los arácnidos impulsó a Emelia B. Bryant a convertirse en cazadora. Cuando la secuestraron y, celebrando un ritual, la destriparon, fue el amor lo que la salvó. Se despertó con sus heridas cosidas por las arañas. Ahora, devota de sus telarañas, la Emperatriz se considera a sí misma la madre de las Tejebilis.