Azote: Morrigan

Al ver su reflejo en los ojos del Zopilote, Morrigan se conoció a sí misma al fin. Supo que podía conseguir toda la riqueza que anhelaba. Que podía alcanzar todo el poder que quisiera. Adiós al hambre, al dolor y al aislamiento..., siempre que estuviera dispuesta a soportar y sangrar.