Médico de la Peste

Dicen que el Médico de la Peste perdió la cabeza luchando contra un rebrote de la peste negra. Una rabia ardiente lo llevó a usar máscaras, ámbar gris y láudano; después, a los rituales cabalísticos y a la ciencia macabra. Convencido de que Nueva Orleans representa una nueva evolución de la peste, viene a tratarla con fuego, plomo y su propia selección de cuidados.